En declaraciones formuladas la víspera ante periodistas que lo esperaban frente a Villa Barberini, en la residencia papal de Castel Gandolfo, el sumo pontífice lamentó que “el odio aumenta, la violencia se agrava”, tras el inicio el pasado 28 de febrero de una guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
“Más de un millón de personas están aisladas y se registran muchas muertes”, aseveró el santo padre, quien pidió a los fieles que oren por la paz, y conminó “a todas las autoridades a trabajar verdaderamente, mediante el diálogo, para resolver los problemas”, destaca una nota publicada en el sitio digital del diario Vatican News.
“Alto el fuego” y “a trabajar por la paz, pero no con armas”, sino “con diálogo, buscando verdaderamente una solución para todos”, para que cesen las hostilidades y se abran finalmente caminos de paz, basados en el diálogo sincero y el respeto a la dignidad de cada persona, pidió el líder de la Iglesia católica.
El papa León XIV instó el domingo último, tras el rezo del Ángelus, a no permanecer en silencio ante el sufrimiento que padecen víctimas indefensas, pues “la muerte y dolor causados por las guerras son un escándalo para la humanidad”.
El obispo de Roma retomó lo expresado el pasado 15 de marzo, cuando lamentó que “miles de personas inocentes han muerto y muchísimas más se han visto obligadas a dejar sus hogares” por la guerra estadounidense e israelí contra Irán, y los ataques que desde el 2 de marzo realizan fuerzas sionistas contra el Líbano.
El 1 de marzo, a solo 24 horas del comienzo de los ataques de Washington y Tel Aviv contra varias ciudades iraníes, el papa León XIV consideró, durante el rezo dominical del Ángelus, que tras esos hechos se enfrenta una “tragedia de enormes proporciones”, con riesgo de un “abismo irreparable”.
oda/ort













