Según una investigación de las organizaciones no gubernamentales Afrewatch y Fern, la expansión de la extracción de cobre y cobalto entre el año 2000 y el 2024 destruyó 873 mil 926 hectáreas de bosque de miombo, el ecosistema de bosque seco tropical más grande del mundo.
La superficie forestal perdida, de acuerdo con la fuente citada por Actualité.CD, representa aproximadamente el 18 por ciento de todo el arco cuprífero congoleño. El reporte, titulado “Minerales estratégicos y bosques de miombo en la República Democrática del Congo: El corredor de Lobito ante la prueba de credibilidad de la transición”, se basa en imágenes satelitales y observaciones de campo, y apunta que dentro de los perímetros de las principales empresas mineras, la infraestructura se ha multiplicado por más de siete veces.
Añadió que la deforestación se ha acelerado a casi el doble en la última década, en un contexto de demanda mundial de minerales críticos necesarios para las transiciones energética y digital.
En tal sentido, las ONG advirtieron sobre el impacto del Corredor de Lobito, una red ferroviaria estratégica entre Angola, la RDC y Zambia, que busca aumentar los volúmenes de exportación de los minerales y, por consiguiente, podría incrementar el problema de la deforestación, si no se exigen reformas en las condiciones de inversión.
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