En una comparecencia en el Congreso de Diputados, con otro debate bronco frente a la derecha, Sánchez lamentó que Aznar arrastrara a España a la guerra de Iraq solo porque «quería sentirse importante».
«Esto es un desastre absoluto; es lo que han logrado los promotores de la guerra hasta la fecha», subrayó el gobernante dirigiéndose a la bancada del conservador Partido Popular (PP) y de la ultraderecha de Vox.
«Callar ante la guerra injusta e ilegal no es prudencia y lealtad; es un acto de cobardía y complicidad», sentenció en sus palabras dentro de una sesión de control parlamentario para hablar precisamente de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En su turno de réplica, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, respondió a Sánchez que la política de su partido es «no a la guerra» y no a usted”, y aprovechó para descalificar el decreto aprobado el viernes por el Consejo de Ministros, con “ayudas que son insuficientes».
Sánchez, por su parte, precisó que, desde que empezó la guerra en Irán, el Ibex (bolsa española) ha acumulado una caída del nueve por ciento, lo que se traduce pérdidas de más de 100 mil millones de euros de las empresas españolas.
El escenario es «mucho peor» que en la guerra de Irak, con un potencial de impacto «mucho más amplio y profundo», remarcó el jefe del Ejecutivo.
Señaló, asimismo, que esta guerra ilegal disparó un «incremento drástico del precio de los hidrocarburos, los fertilizantes y el helio, necesarios para el correcto funcionamiento de la economía mundial y la seguridad alimentaria de millones de personas».
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