La disposición -emitida por la Secretaría de Educación- establece que la suspensión se mantenga desde este miércoles hasta el próximo viernes, y aplica principalmente en zonas donde los estudiantes requieren el uso del transporte para movilizarse hacia sus centros educativos.
De acuerdo con el documento oficial, durante este periodo el personal docente deberá implementar estrategias educativas virtuales y asignaciones académicas que permitan garantizar la continuidad del proceso de aprendizaje.
Según la cartera ministerial, la medida busca aliviar la carga económica de las familias hondureñas, garantizar la continuidad del proceso educativo mediante modalidades no presenciales y reducir los costos derivados del traslado diario de los educandos.
Los directores departamentales deberán identificar y priorizar las ciudades donde se aplicará la ordenanza, tomando en cuenta las condiciones de movilidad de los alumnos.
El personal administrativo, incluyendo directores, secretarios y otros cargos necesarios, deberá continuar laborando de forma presencial, con el objetivo de no interrumpir procesos administrativos como el nombramiento de docentes, agregó el texto.
El gobierno neoliberal de Honduras estableció la víspera el teletrabajo para los empleados del sector público, con el propósito de bajar el consumo de los carburantes ante su escalada sostenida por el conflicto en Medio Oriente.
La decisión, que se extenderá durante dos semanas, fue anunciada por el ministro de Comunicaciones y Estrategia, José Argueta, quien señaló que la intención es “reducir la movilidad y, por ende, el consumo de combustibles en un contexto internacional adverso”.
Desde el pasado lunes, el costo de la gasolina regular se elevó a cuatro dólares el galón, la superior ascendió a 4,54 dólares y el diésel a 4,07.
Las nuevas variaciones, vigentes hasta el domingo 29 de marzo, consolidan una tendencia alcista que mantiene bajo presión el bolsillo de los hondureños.
mem/edu













