Durante un acto conmemorativo por el 27 aniversario de esa agresión del bloque militar dijo que, si hoy alguien pregunta por qué se viola el derecho internacional, la única respuesta correcta es: por el permiso otorgado el 24 de marzo de 1999.
¿Por qué hoy a algunos países se les arrebatan territorios? Nuevamente, la respuesta es: por la práctica que introdujeron el 24 de marzo de 1999, subrayó el mandatario en la ciudad de Vranje, al sur del país.
El presidente serbio encabezó las conmemoraciones en una jornada en la que miles de ciudadanos rindieron homenaje a las víctimas de los 78 días de bombardeos ininterrumpidos por parte de la alianza atlántica, que dejaron entre tres mil 500 y cuatro mil fallecidos y alrededor de 10 mil heridos, la mayoría civiles.
Fue entonces cuando sonó el fin del derecho internacional y del orden, sentenció Vucic, al tiempo que insistió en que las violaciones sistemáticas de la legalidad internacional en conflictos posteriores tienen su origen en aquella operación militar no autorizada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
El patriarca serbio Porfirio, durante una ceremonia que congregó a más de 10 mil personas, afirmó que “la fuerza que no reza a Dios, bajo el lema de la paz y la preservación de la vida, sembró muerte y miedo, dejando tras de sí sufrimiento y devastación”.
Por su parte, el líder de los serbios de Bosnia y Herzegovina, Milorad Dodik, subrayó que tras la agresión la única política posible para su pueblo es la del neutralismo militar y la no adhesión a la OTAN.
Medios locales coincidieron en que aquella campaña bélica sentó un peligroso precedente al legitimar la intervención unilateral sin mandato de la ONU.
Esto que ocurrió en 1999 no fue una operación humanitaria, sino el punto de quiebre donde el poder militar se impuso por encima del orden multilateral, señaló el investigador en relaciones internacionales Dejan Milić.
Los bombardeos del bloque militar dejaron además una huella ambiental y sanitaria que perdura hasta hoy, ya que sobre territorio serbio fueron lanzadas 15 toneladas de uranio empobrecido.
Desde entonces, Serbia ocupa el primer lugar en Europa en número de enfermedades oncológicas, según registros médicos.
La operación “Fuerza Aliada”, como la denominó la alianza noratlántica, fue justificada por una supuesta “prevención de un genocidio contra la población albanesa en Kosovo”.
mem/ehl/amp













