José Radhamés Bruno, presidente de la entidad, condicionó los posibles aumentos a que el gobierno retome el subsidio de 600 pesos (aproximadamente 10.91 dólares) por costal del producto molido, que estuvo vigente hasta el 31 de marzo del año pasado y luego fue eliminado.
Durante un encuentro con los medios, los ejecutivos indicaron que aún no se ha definido el monto exacto del ajuste, ya que cada empresario tiene gastos propios y deben coordinar una decisión conjunta.
Bruno señaló que en la actualidad el precio del costal de harina es de dos mil 450 pesos (unos 44.55 dólares), un costo que los industriales deben asumir en su totalidad desde que se suprimió el subsidio.
Asimismo, abogó por un acercamiento con el gobierno para garantizar que los microempresarios sean tomados en cuenta y que la población tenga mayor acceso a los productos de este sector. Según Bruno, la rentabilidad debe ser sostenible para evitar pérdidas en cada negocio.
Antes de concluir el encuentro, los industriales pidieron disculpas a la población por los posibles cambios en los precios en un futuro cercano.
El domingo pasado, el presidente Luis Abinader advirtió que el impacto del conflicto en el Medio Oriente, especialmente por el alza de los importes internacionales del petróleo, tendrá efectos sobre la economía local, incluyendo incrementos en las tarifas eléctricas, el transporte y, en cierta medida, los precios de los alimentos.
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