Un reporte de ProColombia, la entidad encargada de promover el turismo, la inversión y las exportaciones no minero-energéticas, dio cuenta de que el atractivo del país responde a una base estructural sólida.
Según expuso, la nación cuenta con una de las matrices energéticas más limpias de la región, respaldada por la generación hidráulica, que representa entre el 66 y el 80 por ciento de la producción, y complementada por un creciente desarrollo de fuentes no convencionales como la solar y la eólica.
A esto se suma, abundó, un portafolio diversificado de recursos, incluyendo potencial en hidrógeno y eólica costa afuera, que permite construir una transición energética con múltiples vectores tecnológicos, en tanto reduce riesgos de concentración y aumenta su atractivo para distintos empresarios.
Remarcó que la evolución de la inversión extranjera directa hacia sectores sostenibles no solo responde a tendencias globales, sino que también genera efectos en encadenamientos productivos, empleo y desarrollo regional, con proyectos distribuidos en todo el país.
Para sostener el interés del capital internacional, la nación avanza en la expansión de redes de transmisión, la eficiencia en los procesos de licenciamiento y la estabilidad regulatoria, señaló ProColombia
En febrero de 2026, ahondó, el 90,64 por ciento de la generación de energía provino de fuentes renovables, principalmente hidráulica, mientras que la solar y la eólica continúan ganando participación dentro de la matriz.
La entidad refirió además que, según proyecciones oficiales, Colombia superará los cuatro mil 200 megavatios de capacidad en energías renovables en 2026, con proyectos en operación, pruebas y construcción que amplían la base de generación no convencional.
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