Por Jorge Petinaud Martínez Corresponsal jefe en Bolivia
De esa forma, en Monterrey, la Verde ganó el derecho a disputar, el próximo martes a las 23:00 hora de Bolivia, el partido decisivo contra Iraq, en 90 minutos que definirán la clasificación para la Copa Mundial-2026, que tendrá como sede Canadá, Estados Unidos y México.
Sin embargo, suceda lo que suceda, las caravanas de autos y camionetas sin techo cargadas de grupos de aficionados vestidos con camisetas de la selección nacional que agitan banderas rojo, amarillo y verde y dan vivas a la tierra en que nacieron, reflejan el momento climático de alegría que invade a esta nación sudamericana.
Camino del Prado paceño, en las calles, niños, mujeres y hombres corean en las calles el nombre de Paniagua (Moisés) y Miguelito (Miguel Terceros) autores de los goles de la victoria.
Todas las televisoras se hacen eco de este triunfo e incluso temas como el paro de transportistas o los comicios subnacionales, pendientes de la definición de la elección de varios gobernadores departamentales, esta noche pasaron a un segundo plano.
La ciudad de la Paz vivió este jueves una verdadera fiesta futbolera, con la instalación de pantallas gigantes en cuatro zonas estratégicas, donde la población vivió las emociones de un duelo muy cerrado en que la escuadra boliviana supo imponerse a las mayores velocidad y fortaleza física de los surinameses.
En coordinación con instituciones públicas y privadas, la Alcaldía paceña instaló esos dispositivos en la plaza Camacho; la Tejada Sorzano (frente al estadio Hernando Siles); en la avenida del mismo nombre, camino del Sur, próximo a la calle 15 del barrio de Obrajes y en la zona de Calacoto, a la altura de la calle 15.
Todos esos espacios fueron testigos del júbilo de miles de bolivianos, quienes formaron un coro gigantesco al vitorear los goles de Paniagua y Terceros.
Las más altas autoridades nacionales no quedaron atrás, y según mostró el canal estatal Bolivia Tv (transmitió el juego en señal abierta), el presidente Rodrigo Paz y un grupo de ministros siguieron el partido desde el despacho del mandatario en la Casa Grande del Pueblo (sede gubernamental).
Un sueño une esta noche a todos los bolivianos: ver a la Verde en una Copa Mundial de Fútbol después de 32 años de ausencia.
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