El plan contempla como ejes principales el enfrentamiento a los homicidios, narcotráfico, armas de fuego y municiones, ciberdelitos y fraudes informáticos, violencia de género.
Además, prioriza la prevención de la violencia y el sistema de justicia criminal.
Negro dijo que algunas de las medidas que lleva el plan ya están en curso y destacó la incorporación de propuestas desde partidos de oposición.
Una de ellas es la construcción de dos nuevas cárceles de máxima seguridad, las cuales habían sido reclamadas por Cabildo Abierto.
A la par, se alista un proyecto de ley para regularizar la tenencia de municiones y aumentar penas a quienes tengan armas de fuego sin la licencia correspondiente.
Las Fuerzas Armadas tendrán más competencia en el combate al narcotráfico y se creará un Centro de Comando Unificado con la Policía Nacional.
Negro destacó la «tendencia a la baja en los homicidios», la incautación de más de tres mil armas de fuego, la reducción de los femicidios, la incautación de «más de nueve toneladas de drogas», y el «descabezamiento» de las «principales bandas» del narcotráfico del país.
«Este plan constituye una hoja de ruta para lo que es el resto de la gestión y, si es posible, también la gestión que viene», afirmó.
Para la confección de la estrategia nacional de seguridad tuvo lugar entre marzo y junio de 2025 un diagnóstico, según el cual Uruguay «dejó de ser un territorio únicamente utilizado para el transporte de droga».
Actualmente, concluyó, es un «terreno dedicado al acopio y consumo, lo que derivó en un aumento de homicidios y tiroteos».
El documento reconoció la «aparición incipiente de formas de gobernanza criminal en barrios periféricos de Montevideo y en ciudades del interior».
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