La entidad advirtió que el aumento sostenido de los hidrocarburos provoca un efecto en cadena que encarece el transporte, los alimentos y otros bienes esenciales, lo que afecta de manera directa el poder adquisitivo de los hogares, especialmente en los sectores de menores ingresos.
En ese contexto, Onpeco propuso al Gobierno la congelación temporal de los impuestos aplicados a los combustibles como una medida urgente para reducir la presión sobre los importes finales que paga la ciudadanía.
Asimismo, consideró necesario garantizar una mayor transparencia en la estructura de precios de los carburantes, de modo que los consumidores puedan comprender con claridad cómo se compone el monto que pagan por estos productos.
La organización planteó además reforzar la vigilancia del mercado para evitar prácticas especulativas o abusivas, así como desarrollar campañas de orientación sobre consumo responsable y manejo del presupuesto familiar.
Onpeco valoró como positiva la iniciativa del Gobierno dominicano de adoptar medidas para mitigar los efectos de esta crisis, pero consideró que se requieren acciones adicionales, más focalizadas en la protección del consumidor.
En ese sentido, recomendó implementar mecanismos que contribuyan a estabilizar los precios de la canasta básica y brindar apoyo a pequeños productores y transportistas, sectores clave para la estabilidad del mercado.
“El país necesita respuestas firmes que coloquen al consumidor en el centro de las decisiones, especialmente en un contexto de incertidumbre global como el actual”, expresó la entidad.
Reiteró su compromiso de dar seguimiento a la evolución de esta situación y de continuar promoviendo acciones que garanticen un mercado justo, transparente y equitativo para toda la población dominicana.
El domingo pasado el presidente Luis Abinader anunció una serie de medidas orientadas a preservar la estabilidad macroeconómica frente al alza internacional del petróleo.
Abinader dispuso la introducción de ajustes graduales en los precios de las gasolinas y el gasoil, entre un cinco y un siete por ciento, medida destinada a permitir la reducción del subsidio estatal.
Puntualizó que el costo del Gas Licuado del Petróleo se mantendrá sin variación, dada su incidencia directa sobre los segmentos más vulnerables.
El mandatario advirtió que “habrá presiones en las tarifas eléctricas, en los costos de transporte y, en alguna medida, en los precios de los alimentos. No porque nuestra economía tenga debilidades, sino porque enfrentamos un choque externo de gran magnitud”, aseguró.
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