Grupos de ciudadanos mantienen presencia en la ruta al Atlántico CA-9 Norte (kilómetro 84,5, El Rancho, departamento El Progreso), según precisó la dirección general de Protección y Seguridad Vial, que da seguimiento diario y periódico a estas situaciones.
La protesta señala principalmente el valor del diésel, que supera los 42 quetzales (casi 5,5 dólares) por galón, lo cual comienza a plantear las operaciones bajo nuevos precios, especialmente para el transporte público y agrícola.
Los bloqueos impactan desde el lunes vías estratégicas y la población esperaba alguna medida de urgencia del Congreso, sin embargo, este ente aplazó la discusión de varias propuestas para después de Semana Santa.
El presidente de la Cámara de Industria de Guatemala, Enrique Font, explicó que la recurrencia de estas acciones, sumado a la precariedad de la infraestructura vial y al rezago portuario, presionan constantemente las cadenas de suministro. En un día de bloqueos, como promedio, cada chapín económicamente activo pierde 217,59 quetzales (poco más de 28 dólares), detalló, citado por el diario local Prensa Libre.
“Esta situación ha generado incrementos sustanciales en los tiempos de tránsito, desvíos operativos, mayor consumo de combustible y sobrecostos logísticos, que pueden situarse entre 10 y 25 por ciento, dependiendo de la severidad y duración de los bloqueos”, añadió.
Aunque no se anticipa un desabastecimiento generalizado, advirtió que sí podrían presentarse distorsiones en la disponibilidad y distribución de productos durante uno de los períodos de mayor dinamismo económico del país (Semana Santa).
El presidente de la Gremial de Transporte Extraurbano de Guatemala, Carlos Vides, consideró urgente que el Gobierno y el Legislativo aprueben medidas para mitigar el alza de los precios de los combustibles, no solo para evitar el aumento en el valor de los servicios, sino también para que cesen los bloqueos.
Amplió que solo en un día, en la ruta hacia oriente, el sector promedió pérdidas operacionales de hasta un millón de quetzales (sobre 130 mil dólares). En el caso de los buses parrilleros, mencionó, el costo diario estimado es de seis mil quetzales (783 dólares).
El presidente Bernardo Arévalo envió al Parlamento iniciativas de ley para aplicar apoyos económicos temporales y estableció medidas operativas en puertos para evitar que los retrasos logísticos encarezcan aún más el producto.
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