La proyección sirvió como homenaje en el aniversario 67 del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (Icaic), entre los productores de la cinta, el Dia Internacional del Teatro.
También como merecido tributo póstumo al actor Mario Limonta, Premio Nacional de Televisión y Premio Nacional del Humor, con una actuación especial en el largometraje, y de celebración por cumpleaños 70 años, este viernes, de Juan Antonio Leyva, autor de su banda sonora junto a Magda Rosa Galbán, dos músicos y compositores relevantes.
En la presentación, Solaya destacó que en la escritura del guion contó con el asesoramiento del también Premio Nacional de Cine Enrique Pineda Barnet, y se refirió al invaluable trabajo en la película de los actores Isabel Santos y Luis Alberto García, dos iconos de la pantalla nacional.
Significó que con sus interpretaciones y sus valores humanos, ambos han acompañado de manera extraordinaria a varios directores cubanos en sus óperas primas.
Resaltó además la participación de otros pesos pesados de la actuación en Cuba como son los también Premios Nacionales de Teatro Verónica Lynn y Aramís Delgado, junto a Héctor Noas, Patricio Wood, María Isabel Díaz, Clarita García, Iyaima Martínez, Enrique Pérez Viciedo y el cantautor Elain Morales.
La cineasta agradecio al elenco «de lujo» con que cuenta el filme y manifestó su aspiración de poder «estar a la altura de las expectativas» del público cubano, el cual sin duda reverenciará a Estrés, una obra que irradia amor por Cuba y por su gente, a pesar de las desgarradoras realidades que nuestra.
Esta película coral narra en cinco historias dramas con los que conviven diferentes familias cubanas, que van más allá de las carencias económicas para adentrarse en conflictos existenciales y sentimientos humanos.
Como expresó Marilyn Solaya a Prensa Latina, Estrés «es una película responsable, honesta, hecha para Cuba y sobre Cuba, que aborda temas que nos afectan, pero que son universales como los conflictos familiares vinculados a la migración, el cuidado de los adultos mayores y el impacto de la pobreza en algunos sectores de la sociedad».
Explicó que se trata de una cinta “en la cual me veo reflejada, que fue filmada por una guajira (como le llaman aquí a la gente de campo) de Camagüey, comprometida con su país”, y “es una película de amor en la que, como en la vida misma, también aparecen nuestros problemas, nuestras verdades”.
El filme cuenta además con Altahabanafilms, en colaboración con KCD-ONGD, TODAS Producciones, Aracne DC y “la buena voluntad de muchas personas que acompañaron este largo proceso”, aclaró una nota de su directora.
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