En el acto, el presidente del país, Bernardo Arévalo, subrayó que abren un nuevo capítulo, primero por lo que simboliza el lugar, una finca que en un momento anterior fue adquirida con dinero proveniente de actividades ilícitas y por mucho tiempo foco de actividad criminal.
El Triunfo se convierte en un nombre más que apropiado para el esfuerzo que estamos implementando, remarcó el mandatario, quien consideró que gana la justicia sobre el crimen, el bien sobre el mal y la ley sobre organizaciones del narcotráfico.
Ante los ministros de Gobernación, Marco Antonio Villeda, de Defensa, Henry Sáez, y el director General del Sistema Penitenciario, Jorge López, el jefe de Estado describió que ese era un sitio de tráfico de estupefacientes, de contrabando de jade y de oro.
Frente a viceministros, secretarios e invitados, Arévalo describió que ahora se convertirá en un recurso para proteger, brindar seguridad, aislar a quienes renunciaron a la convivencia pacífica entre hermanos y optaron por la violencia, la muerte o el daño a la sociedad.
Reconoció la preocupación y el temor expresado por las personas que viven o trabajan cerca, pero aseguró que su Ejecutivo trabajará junto a ellos.
El político de 67 años enfatizó que su administración está llevando la inversión y la seguridad como se necesita para vivir en paz, bien, como se merecen los chapines.
Argumentó que esta construcción es necesaria para proteger a todos los guatemaltecos y también una oportunidad para recordar que en la nación no mandan los narcotraficantes ni el terror.
Cuando vemos un sistema que causa daño, dolor, que pone en riesgo las vidas y el bienestar de las familias, la única respuesta posible es transformarlo, reflexionó la autoridad.
Nuestro gobierno ha tomado decisiones muy difíciles para tener el control de las cárceles, aseveró.
Lo hemos hecho en el marco estricto de nuestras facultades constitucionales y con pleno respeto a las garantías que todas las personas merecen, puntualizó el presidente.
Pero con contundencia, sin perder de vista lo que está en juego, que nuestra principal tarea es proteger a las personas honestas, añadió.
El mandatario pidió un minuto para recordar de nuevo a los 11 agentes de la Policía caídos en el cumplimiento de su deber el domingo 18 del pasado enero, “cuando los criminales creyeron que asesinándolos iban a detener la determinación de retomar el control de las prisiones”.
El proyecto de El Triunfo, a cargo del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, se diseñó para albergar a dos mil reos y tomará un año su edificación, según adelantaron los organismos relacionados.
rc/znc













