En su primer informe semanal desde el comienzo de la ofensiva, la entidad alertó sobre un nivel de afectaciones sin precedentes en el sector agrícola nacional.
Según el documento, unas 46 mil 479 hectáreas de tierras agrícolas sufrieron daños, lo que refleja una creciente presión sobre la seguridad alimentaria del país.
Las mayores afectaciones se concentran en las gobernaciones del Sur y Nabatieh, consideradas entre las principales zonas agrícolas, donde se registraron daños en más de 44 mil hectáreas, frente a poco más de dos mil en el resto del territorio.
El informe detalla que los perjuicios abarcan cultivos de árboles frutales y olivos, así como invernaderos y explotaciones agrícolas de pequeña y mediana escala, particularmente vulnerables ante este tipo de crisis.
Asimismo, expertos advirtieron que el desplazamiento masivo de población compromete la continuidad de la producción agrícola, al interrumpir los ciclos productivos y reducir la disponibilidad de mano de obra.
El balance también revela severas pérdidas en otros sectores, con la muerte de cerca del 49 por ciento de las colmenas y el 39 por ciento de la producción piscícola, además de afectaciones en la ganadería bovina, ovina y avícola.
De acuerdo con cifras oficiales, la ofensiva israelí ha provocado más de mil 100 muertos, miles de heridos y el desplazamiento de más de un millón de personas, en medio de una escalada regional vinculada al conflicto en curso con Irán.
rc/fm













