La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) expresó su pesar por la partida del creador, cuya obra se distingue por su originalidad y profundo compromiso con la identidad nacional.
La cultura cubana pierde a uno de sus exponentes más relevantes, señaló la organización.
Por su parte, el ministro de Cultura, Alpidio Alonso, afirmó que la noticia “nos golpea muy duro” y destacó la entrega absoluta de Fonseca al magisterio y a los valores de la pintura, así como su coherencia revolucionaria.
La viceministra de Cultura, Lizette Martínez, recordó que el artista fue guerrillero en la Sierra Maestra, fundador de la Escuela Nacional de Artes Plásticas y maestro durante más de dos décadas.
Sus obras son mezcla de fuerza y misterio, de color cubano y alma universal, subrayó.
Fonseca, nacido en Manzanillo en 1938, realizó decenas de exposiciones personales y participó en más de 400 muestras colectivas en una veintena de países.
Su obra integra colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba y de instituciones en Polonia, Lituania y la ONU.
Galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas en 2012, la Distinción por la Cultura Nacional y la Medalla Alejo Carpentier, el creador dejó un legado que marcó a generaciones de artistas.
Por voluntad familiar, sus cenizas reposarán en el Panteón del Ministerio de Cultura, en la Necrópolis de Colón.
Ever no se va del todo, se queda en su obra y en las generaciones que formó, expresó Martínez.
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