En la mañana de este viernes un alumno del Instituto Obispo Silva Lezaeta agredió con arma blanca a una inspectora y le dio muerte, además de herir a otra funcionaria y a tres alumnos.
Tras expresar su pesar y categórico rechazo ante estos hechos, la Defensoría consideró que la respuesta del Estado debe ser integral, tanto en el esclarecimiento del caso como en la provisión de apoyo psicosocial para estudiantes, equipos educativos y familias afectadas.
Es urgente dar celeridad a la publicación de la ley de convivencia escolar y buen trato, aprobada por unanimidad en el Congreso en enero, la cual contempla medidas para la formación, promoción, prevención y erradicación de todo tipo de violencia y discriminación en las escuelas, señala la entidad.
La Defensoría de la Niñez considera que mientras avanza la implementación de esta normativa, resulta indispensable revisar y fortalecer los protocolos de convivencia escolar, consolidar sistemas de alerta temprana y mejorar la coordinación intersectorial.
Y advierte que este problema no se resuelve con medidas de seguridad física, como los detectores de metales, sino con estrategias estructurales centradas en la prevención, la promoción del buen trato y el fortalecimiento del bienestar socioemocional.
El ataque en el colegio de la norteña ciudad de Calama fue calificado por el presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, como uno de los más graves ocurridos en la educación chilena en los últimos años.
El agresor, quien se encuentra detenido, es un alumno de nivel medio de 18 años que al momento de su detención portaba varias armas blancas.
Ante un hecho que conmueve a la sociedad, la comunidad de Calama decretó tres días de duelo.
car













