Antonelli, que partía desde la pole, vio desmoronarse su ventaja en los primeros metros tras un problema con los neumáticos que lo relegó a la sexta posición, mientras el australiano Oscar Piastri (McLaren) asumía el mando, perseguido por el monegasco Charles Leclerc (Ferrari) y el británico Lewis Hamilton (Ferrari).
La carrera cambió de rostro en la vuelta 23, cuando el británico Oliver Bearman (Haas) sufrió un violento accidente que obligó a la salida del coche de seguridad, una grieta en el destino por donde se filtró la oportunidad de Antonelli.
Mercedes reaccionó con precisión quirúrgica en boxes y devolvió a su piloto a la pista como líder, desde donde el italiano desplegó un ritmo inalcanzable, administrando la ventaja con madurez impropia de su edad hasta ver la bandera a cuadros.
El podio lo completaron Piastri, que sostuvo la presión en los compases finales, y Leclerc, vencedor de un duelo interno en Ferrari frente a Hamilton, mientras el neerlandés Max Verstappen (Red Bull) apenas pudo ser octavo en otro fin de semana gris para su escudería.
Con este resultado, Antonelli no solo encadena triunfos, sino que irrumpe en la historia como el líder más joven del campeonato, proyectando una temporada en la que la juventud ya no es promesa, sino dominio.
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