Los días 27 y 28 de marzo de 1985 efectivos de carabineros secuestraron en distintos puntos de la capital a José Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino.
El 30 de marzo de ese año sus cuerpos sin vida fueron abandonados en las cercanías del aeropuerto internacional de Santiago, en un crimen que pasó a la historia como el Caso Degollados.
“Ellos fueron asesinados porque representaban las aspiraciones de un mundo distinto y quisieron acallarlos”, denunció el presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, en un acto efectuado en el memorial de las Tres sillas, erigido en homenaje a los profesionales.
Aguilar habló sobre la importancia de no olvidar, no para quedarse pegados en el pasado ni solo para recordar el dolor, sino porque la memoria es la base para construir el futuro.
Al intervenir en el acto, el presidente del Partido Comunista de Chile (PCCh), Lautaro Carmona, se refirió a la situación actual en el país, donde el nuevo gobierno de José Antonio Kast amenaza con retroceder en derechos humanos.
Carmona advirtió sobre la intención para indultar a quienes cometieron delitos de lesa humanidad durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y la afectación al Plan de Búsqueda de los Detenidos Desaparecidos y a los Sitios de Memoria.
Tres meses después de iniciado el año, varios de estos sitios como Londres 38, Villa Grimaldi y José Domingo Cañas denunciaron que no reciben los recursos correspondientes al presupuesto 2026, lo cual impide su funcionamiento normal y la preservación histórica.
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