Tal resolución significa que el precio de la gasolina y el diésel se reducirá en 26,3 céntimos (equivalente a 18 centavos de dólar estadounidense) por litro en el siguiente trimestre.
«Hoy estamos abaratando el combustible porque entendemos que los australianos están bajo una gran presión», aseveró el mandatario.
La declaración de Albanese ocurrió luego de que el gabinete nacional aprobara un plan nacional de seguridad energética.
Según detalló, el proyecto se estuvo elaborando durante el fin de semana y está diseñado para garantizar que haya «un solo plan» y no nueve en todo el estado, los territorios y la Commonwealth.
«El plan describe cómo los gobiernos trabajarán juntos para mantener a Australia abierta y para que nuestra economía siga funcionando», dijo.
La iniciativa tiene cuatro niveles de acción: planificar y prepararse (monitorear los impactos de los factores globales), mantener Australia en movimiento (pese a producirse algunas interrupciones), adoptar medidas específicas garantizando que el combustible llegue a donde más se necesita y limitar su consumo con medidas.
Por último, se dispone proteger los servicios esenciales para todos los australianos y, en este sentido, será necesario actuar para garantizar la protección de los usuarios críticos y el funcionamiento de la economía.
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