La ministra encargada de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Irene Vélez, destacó que el evento constituirá un espacio sin precedentes porque reunirá a países altamente vulnerables a la crisis climática, como los Estados insulares de Tuvalu, Vanuatu y Palau, y también a naciones productoras de hidrocarburos como Canadá, Reino Unido, Noruega y Australia.
Hasta la fecha se cuenta con una amplia representación de países de todas las regiones del mundo, así como de delegados de más de dos mil organizaciones y comunidades, apuntó la comunicación. Acudirán asimismo representantes de la Comisión Europea y las Presidencias de la COP30 y la COP31.
A juicio de Vélez, todos los participantes, pese a sus diferencias, están de acuerdo en la necesidad de atender la ciencia y de avanzar, de manera urgente y coordinada, en la eliminación de la producción y del consumo de gas, carbón y petróleo.
“Por eso, la Conferencia será un espacio de acuerdo y de voluntad para actuar en esta transición”, afirmó.
La funcionaria resaltó además que la Conferencia llega en un momento crucial para la agenda climática y para abordar los crecientes retos de seguridad energética global.
En ese contexto, explicó, el encuentro busca generar condiciones favorables para avanzar hacia acuerdos concretos y fortalecer la cooperación entre países con diferentes realidades económicas y energéticas.
Trascendió igualmente que el Gobierno Nacional desplegará una activa agenda diplomática orientada a garantizar una participación al más alto nivel, así como la presencia de pueblos, comunidades y académicos, con el fin de potenciar el alcance político del encuentro y movilizar la agenda internacional hacia acciones concretas.
npg/ifs













