Las objeciones presentadas contra el proyecto carecen de fundamento técnico y podrían responder a supuestos intereses (de grupos criminales), expresó el titular en declaraciones esta mañana a Prensa Libre Radio.
El funcionario insistió en la posible presencia en la zona de estructuras vinculadas al narcotráfico y a actividades ilícitas como la extracción ilegal de jade y oro.
Sobre inundaciones que podrían afectar el funcionamiento del centro, acotó que la construcción se fundamenta en un informe de riesgo de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, el cual incluye correcciones para evitar esa situación.
El general de División aseguró que el país seguirá enfrentando amenazas transnacionales en Izabal, independientemente de la construcción del centro penal.
Calificó de imprescindible la edificación de esta cárcel, “y no una, varias”, enfatizó Sáenz, en abierta referencia a la sobrepoblación del 340 por ciento existente en las prisiones de este territorio centroamericano.
El Gobierno chapín colocó la primera piedra el pasado viernes de la cárcel de máxima seguridad llamada El Triunfo; sin embargo, al día siguiente trascendió la suspensión de los trabajos por un tribunal de Izabal tras aceptar amparo firmado por cuatro personas.
El presidente Bernardo Arévalo respondió que “en 40 años, ningún gobierno quiso asumir la responsabilidad de invertir en infraestructura penitenciara”.
Nosotros haremos la primera cárcel de máxima seguridad: El Triunfo. Siempre hemos sabido que las redes del narcotráfico local se iban a oponer a una cárcel que implica la presencia de fuerzas de seguridad que obstaculizarán sus operaciones, amplió el mandatario en su perfil en la red social X.
Ya están comenzando a evidenciar a sus operadores y socios en estas actividades criminales. Que no se equivoquen: no vamos a detenernos. La seguridad de las y los guatemaltecos no es negociable, aseveró el jefe de Estado.
La investigadora Corinne Dedik declaró a Emisoras Unidas que desde el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales dijeron, desde hace años, que aquí no se cuenta con ninguna cárcel que reúna los requisitos de máxima seguridad.
Ante el cambio de perfiles que se ha manifestado entre la población reclusa, se requiere de una cárcel de este tipo, porque hay perfiles que requieren ser albergados en condiciones más estrictas, consideró.
Una prisión de máxima seguridad no debería poderse destruir en un motín, comentó, mientas añadió que esta sería un alivio.
No quitaría la sobrepoblación, pero sería un paso importante en la dirección de aliviar el hacinamiento, afirmó la especialista.
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