La medida, que rigió desde el 15 de marzo en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas, finalizó a las 05:00 (hora local) de este lunes.
El ministro del Interior, John Reimberg, informó esta mañana en una entrevista radial que durante el periodo se destruyeron más de 37 objetivos vinculados al narcotráfico, entre ellos viviendas y espacios utilizados por grupos delictivos para actividades como la extorsión.
El funcionario señaló además que varios sospechosos fueron abatidos y otros detenidos en operativos ejecutados principalmente durante el horario de restricción.
«Obtuvimos los resultados esperados», dijo Reimberg y aseguró que las acciones contra los grupos criminales continuarán.
En la última jornada, entre la noche del 29 de marzo y la madrugada del lunes, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas intensificaron los controles en zonas consideradas críticas.
Según el Ministerio del Interior y el Ministerio de Defensa, estas acciones buscan afectar la capacidad logística y operativa de las organizaciones criminales y restringir su movilidad en el territorio.
El ministro Reimberg había anticipado que el toque de queda no se extendería más allá de la fecha establecida, aunque aseguró que los operativos continuarán.
El Gobierno sostiene que la restricción de movilidad permitió debilitar economías ilegales y golpear a las redes delictivas en un contexto de creciente violencia, aunque la mayoría de los detenidos fueron por violar restricción de tránsito nocturno.
Las autoridades prevén presentar en las próximas horas un balance de los resultados de las dos semanas de toque de queda.
La medida también estuvo marcada por denuncias de irregularidades, como un operativo militar no autorizado en el cantón Milagro que derivó en la muerte de una persona.
La semana pasada, el Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas expresó preocupación por el contexto de seguridad en Ecuador y advirtió sobre riesgos asociados a la militarización.
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