La confrontación, realizada anoche, trató dos amplios temas, por una parte el de educación, innovación y tecnología y por otra el de empleo, desarrollo y emprendimiento, que dieron pie a una amplia gama de promesas que requieren de fondos millonarios.
Los participantes coincidieron en cuestionar el estado de la educación por la precariedad de las escuelas, la elevada deserción escolar y los niveles de rendimiento de los estudiantes, entre otros aspectos deficitarios de ese sector.
Aumento de las becas universitarias a 50 mil por año, la reconstrucción de decenas de miles de escuelas de niveles inicial, primaria, secundaria y superior, mejoras salariales y capacitación de maestros, resultaron algunos de los ofrecimienos al electorado, sin que la mayoría precise como se financiarían esos avances.
Los participantes plantearon la compra de un satélite, la instalación de Internet para todo el país, ordenadores para todos los escolares y avances tecnológicos, entre otras propuestas y se fijaron metas ambiciosas de empleo y de legalización del sector informal, que abarca cerca del 70 por ciento de la econonmía.
El candidato de la alianza de izquierda Venceremos, Ronald Atencio, señaló que los fondos para mejorar la educación y la salud saldrán de las exoneraciones tributarias que benefician sobre todo a la próspera agroindustria desde hace tres décadas y a otros rubros.
Añadió que Venceremos proyecta además impuestos a las sobreganancias y la industrialización del país para que, en vez de producir solo minerales, fabriquen productos con valor agregado, lo que implica la renegociación de los llamados contratos ley, (intocables según la constitución neoliberal de 1993),
La candidata neoliberal del partido Perú Moderno, Fiorella Molinelli, dijo simplemente que los recursos necesarios para mejorar la salud y la educación se obtendrán con un más eficiente manejo de recursos, aunque también mencionó el uso de un porcentaje de un impuesto a las sobreganancias para financiar las becas universitarias.
Como ocurrió en las tres sesiones previas, también hubo vehementes discusiones entre el cómico Carlos Álvarez, del partido País para Todos, y el populista Yonhy Lescano, del partido Cooperación Popular, quien recordó al primero su vinculación, décadas atrás, con el régimen de mano dura del expresidente Alberto Fujimori.
Mayor beligerancia alcanzó el intercamio entre el candidato del viejo Partido Aprista, Enrique Valderrama, quien llamó corrupto y lanzó otros epítetos al conservador Fernando Olivera, del partido Frente de la Esperanza.
Uno de los aspirantes menos conocido, Walter Chirinos, del Partido Regionalista de Integración (PRIN), sorprendió al pedir la libertad de Vladimiro Montesinos, brazo derecho del exgobernante Alberto Fujimori, preso por graves violaciones de derechos humanos, y de todos los militares y policías encarcelados por motivos similares.
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