Los tetracampeones universales comenzaron bien con un gol de Moise Kean en el minuto 15, al recibir una asistencia de Nicolo Barella, quien aprovechó un rechazo al medio del campo del portero Nikola Vasilj, pero después cedieron mucho terreno al ataque rival para apostar a los contragolpes.
Antes de visitar los vestuarios (m. 21), Alessandro Bastoni cortó de golpe un contraataque de los balcánicos y el árbitro Clément Turpin decidió expulsar al número 21 para dejar en inferioridad numérica a los visitantes.
Cuando todo apuntaba al triunfo de los italianos, una distracción defensiva en el minuto 79 dio la igualada a los bosnios, con un rebote de Gianluigi Donnarumma, quien salvó primero un cabezazo de Edin Dzeko, pero luego no pudo impedir una anotación de Haris Tabakovic.
Ambos equipos no jugaron con precisión en la recta final ni en el alargue y desde el punto de los penaltis, los balcánicos estuvieron impecables en los cuatro disparos iniciales y por Italia primero erró Sebastiano y luego Bryan Cristante en el tercer turno.
La Azurri falló por tercera vez consecutiva en su ambición de clasificar a una Copa Mundial, todas en el repechaje europeo.
lb/am













