«Estamos en contacto constante a nivel de trabajo con nuestros amigos cubanos. Este diálogo es de carácter permanente. Lo continuaremos», declaró Peskov, quien agregó que por el momento no está prevista ninguna conversación telefónica de los presidentes de Rusia y Cuba, Vladimir Putin y Miguel Díaz-Canel, respectivamente, pero «podría ser organizada rápidamente, si es necesario».
La víspera, el Ministerio de Transporte de Rusia informó que el petrolero ruso, Anatoly Kolodkin, con un cargamento humanitario de 100 mil toneladas de crudo, llegó al puerto cubano de Matanzas, en el norte del país, a la espera de ser descargado.
El pasado 29 de marzo, un funcionario estadounidense dijo al diario The New York Times que la Guardia Costera de Estados Unidos no cerraría el paso al buque ruso, pese al bloqueo impuesto a Cuba por la Administración estadounidense.
El mismo día, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia al asunto cuando los periodistas le preguntaron al respecto a bordo de su avión presidencial.
«No nos importa que alguien reciba un cargamento, porque lo necesitan; tienen que sobrevivir», dijo Trump.
El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que permite a Estados Unidos imponer aranceles a las importaciones de países que suministren petróleo a Cuba, decisión revertida por la justicia, sin que Washington diera marcha atrás en su cerco.
Las acciones de Washington han causado una escasez grave de combustible en Cuba, que afecta la generación eléctrica y sectores vitales de la economía, el transporte, la producción de alimentos, la salud y la educación, entre otros.
El presidente cubano denunció el «bloqueo energético», y consideró «condenable que una potencia, con la dimensión que tiene Estados Unidos, asuma una política tan agresiva y tan criminal hacia una pequeña nación».
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