Walid Shaqoura, director del Hospital Oftalmológico San Juan en Gaza, advirtió sobre la grave crisis en el enclave costero, devastado tras más de dos años de ataques israelíes.
Antes de la guerra, iniciada en octubre de 2023, el hospital era un importante centro especializado que proporcionaba servicios avanzados de diagnóstico y tratamiento, pero sufrió graves daños en su infraestructura y en la mayor parte de su equipamiento, lamentó en declaraciones a la agencia noticiosa Shehab.
Reanudamos los servicios de exploración y diagnóstico de forma limitada, junto con algunos procedimientos láser, pero las operaciones quirúrgicas están suspendidas por la grave escasez suministros básicos como lentes y suturas, detalló.
Shakoura señaló que los intentos de importar estos materiales a través de instituciones internacionales, incluida la Organización Mundial de la Salud, no fueron positivos debido al bloqueo israelí de los pasos fronterizos, en especial Rafah.
Reveló que unos nueve mil pacientes se encuentran en listas de espera para intervenciones médicas y quirúrgicas, cifras que reflejan únicamente los casos que pudieron llegar al hospital.
Los diabéticos se encuentran entre el grupo más afectado por la falta de los tratamientos necesarios para la retinopatía, lo cual los expone a un mayor riesgo de pérdida de visión, subrayó.
El especialista también alertó sobre la situación que enfrentan los pacientes con glaucoma, quienes podrían sufrir daños en el nervio óptico ante la escasez de gotas terapéuticas, mientras que los casos de cataratas empeoran con las operaciones retrasadas.
También señaló que los niños con cataratas congénitas corren el riesgo de sufrir complicaciones permanentes si no se les opera a tiempo y comentó que los pacientes con problemas de córnea carecen de lentes adecuados.
La guerra generó nuevos patrones de lesiones oculares, ya sea como consecuencia de la metralla o de las duras condiciones de vida, como el uso de leña para cocinar, lo que aumentó la presión sobre los servicios de salud, indicó.
El Ministerio de Salud de Gaza registró 17 mil lesiones oculares desde el inicio del conflicto, a lo que se suman otras tres mil personas que perdieron la vista de forma total o parcial.
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