El documento entregado al organismo especializado de la ONU destaca el valor cultural, espiritual y ancestral de la planta, y busca su inclusión en el Registro de Buenas Prácticas del Patrimonio Cultural Inmaterial.
La fuente refirió que la iniciativa fue presentada tras un trabajo articulado entre el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y el Ministerio de Relaciones Exteriores, como resultado de un proceso conjunto con comunidades indígenas del país.
Añadió que el expediente fue titulado “Salvaguardia de los Sistemas de Conocimiento de los Pueblos Indígenas: la planta de coca- Ayu, Abimaya, Kaji, Jibina, lpatuina, Maso, Éxs, lbihe, Jibiho, Jiibi, Ta’áfika, Fatu, Patu Dktk- entregada por los padres y madres creadores”.
Su contenido, detalló la Cancillería, recoge prácticas culturales, espirituales, medicinales y comunitarias que fueron preservadas por las culturas originarias desde sus propias visiones del mundo.
La construcción de la documentación incluyó la participación de diversos pueblos indígenas que desde su ley de origen reconocen la planta de coca como un pilar esencial de su identidad cultural y espiritual, en un ejercicio colectivo que fortalece el reconocimiento de estas comunidades como autoridades de su propio conocimiento, resaltó la entidad.
Asimismo, recalcó que la iniciativa reafirma el compromiso del Estado con la protección del patrimonio cultural inmaterial, el respeto por los sistemas de conocimiento indígena y la superación de la estigmatización histórica de la planta de coca, que durante décadas ha sido reducida a su asociación con economías ilícitas, desconociendo su profundo valor cultural.
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