Lisandro Bravo triunfo en Río Branco en la antesala de la contrarreloj en la séptima etapa. El corredor del Club Ciclista Cerro Largo coronó una fuga táctica en los 85 kilómetros entre Melo y Río Branco.
Fue la primera mitad de la jornada más esperada. El recorrido entre Melo y la fronteriza con Brasil, Río Branco, fue un rompepiernas con constantes repechos y subibajas.
La carrera se encendió rápido con fugados de alto nivel. Andreson Maldonado, del Náutico, su hermano Ignacio por el Armonía Cycles, el brasileño Bruno Martin Lemes del Swift y el propio Bravo fueron los protagonistas.
Durante su marcha hubo toda una verdadera partida de ajedrez sobre ruedas. Los tres primeros, ubicados a poco más de tres minutos del líder de la general, urgían descontar tiempo. Bravo, de su lado, se cronometró para la final.
El desenlace en las calles de Río Blanco se dio para bien de los cerrenses. Lisando Bravo había ahorrado piernas y desató potencia en el embalaje final. Anderson e Ignacio Maldonado llegaron en segundo y tercer lugar.
Apenas 52 segundos después arribó el pelotón, con lo que la clasificación general quedó al rojo vivo, a la espera de la contrarreloj.
Se disputó en el balneario Lago Merlin y tuvo el color del Dolores Cycles y de ganador a Roderyck Asconeguy, quien detuvo los cronómetros en 22 minutos, 36 segundos y 42 centésimas, mucho para el resto del pelotón.
Luego llegó el brasileño Rossi, del equipo Swift (20 segundos de diferencia) y Agustín Alonso, del Náutico Boca del Cufré.
Lucas Gaday llegó quinto y se mantiene en la punta de la clasificación general.
mar/ool













