Los hechos ocurrieron cuando los soldados, de entre 20 y 21 años, viajaban a bordo de un vehículo todoterreno desde el cual arrojaban artefactos pirotécnicos de manera directa contra otros conductores, según el parte oficial.
Desde el vehículo se lanzaban petardos explosivos, algunos de ellos dirigidos intencionalmente hacia otros automóviles, detalló la policía en su comunicado sobre el incidente registrado en una transitada ruta federal.
Las autoridades lograron detener el auto para su inspección, hallando en su interior una considerable cantidad de petardos y fuegos artificiales cuya tenencia y uso están prohibidos en territorio alemán.
Expertos en seguridad consultados señalaron que este tipo de conductas, protagonizadas por personal militar extranjero, generan malestar en las comunidades locales. El analista en seguridad interna Gustav Klinger opinó que “incidentes como este tensionan la convivencia y plantean interrogantes sobre los mecanismos de supervisión”.
Según las pesquisas iniciales, el material pirotécnico habría sido ingresado ilegalmente a Alemania desde la vecina República Checa, donde este tipo de artefactos cuentan con regulaciones más laxas que en territorio germano.
Las autoridades alemanas mantienen abierta una investigación por violación de las leyes de control de explosivos y ponen en riesgo la seguridad vial, mientras que las fuerzas armadas estadounidenses con presencia en el país no se han pronunciado oficialmente sobre el caso.
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