La iniciativa, impulsada por la formación política del parlamentario, cobró fuerza en medio de las dificultades económicas que enfrenta el continente europeo, afectado por la inestabilidad geopolítica y el encarecimiento de los mercados.
Esta posición fue expresada públicamente durante los recientes debates sobre la cuestión de la neutralidad, señaló Addor al diario Le Temps, al explicar los argumentos esgrimidos por su partido.
Destacó que Suiza, pese a no pertenecer a la Unión Europea, necesita preservar su margen de maniobra en un contexto de mercados bajo presión y con hogares y empresas afectadas por el alza de precios.
Uno de los principales obstáculos para ello son las sanciones impuestas contra Rusia, subrayó Addor, quien defendió que la política helvética debe responder a los intereses nacionales y no a dictados de Bruselas o Washington.
Analistas políticos consultados por el medio consideran que el debate refleja tensiones internas en torno a la tradicional neutralidad suiza. La investigadora Lisa Ruch, del Centro de Seguridad de Zúrich, opinó que “el país busca equilibrar su alineamiento con Europa occidental con las presiones económicas internas”.
Suiza, que mantiene su estatus neutral, pero ha adherido a los paquetes de sanciones de la Unión Europea contra Moscú, se sumó en diciembre pasado al decimonoveno paquete de medidas restrictivas impulsado por el bloque comunitario.
El Partido Popular Suizo, fuerza política con representación parlamentaria, ha manifestado en reiteradas ocasiones su rechazo a las sanciones contra Rusia al considerarlas incompatibles con la tradición neutral del país alpino.
ro/ehl/amp













