La iniciativa, según fuentes comunitarias citadas por el medio digital, busca establecer un plan de acción detallado que precise los recursos que los Estados miembros podrían movilizar ante un eventual ataque contra uno de los países del bloque.
Se trata de definir los mecanismos operativos para que las capitales europeas sepan cómo responder en escenarios de agresión externa, señaló un diplomático bajo condición de anonimato al portal especializado en asuntos comunitarios.
El artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea establece que, si un Estado miembro es víctima de una agresión en su territorio, los demás tienen la obligación de prestarle ayuda y asistencia con todos los medios a su alcance.
Analistas en política europea consultados por el medio consideran que la elaboración del manual responde a la creciente percepción de amenazas en el continente.
La investigadora Susi Dennison, del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, opinó que “la Unión busca convertir compromisos políticos en capacidades operativas concretas”.
Mientras, la decisión de desarrollar esta guía cobra relevancia tras el ataque con drones ocurrido el pasado 2 de marzo contra la base británica de Akrotiri en Chipre, empleada para acciones militares contra objetivos en Irán, ante lo cual Nicosia no solicitó la activación de la cláusula de defensa mutua.
El documento, cuya fase de implementación aún no tiene plazos definidos, pretende cerrar las brechas existentes en la interpretación y aplicación de este mecanismo de seguridad colectiva, vigente desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa en 2009.
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