La mentalidad de Deir Yassin impulsa los crímenes israelíes para expulsar a los palestinos, afirmó Hagai Elad, exdirigente del Centro de Información Israelí para los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados.
Eland hizo alusión así a la masacre en el poblado árabe de Deir Yassin por parte de grupos paramilitares judíos en abril de 1948.
Según el experto, el factor demográfico es un gran desafío para Israel porque los árabes representan la mitad de la población en la Palestina histórica.
“Esta paridad numérica, a pesar de la ausencia de paridad en derechos y poder, coloca a Israel en un dilema estructural que sus líderes están tratando de resolver mediante herramientas de fuerza y legislativas”, alertó el activista, citado por el diario Al Quds.
Las políticas del Gobierno, el Ejército y los tribunales giran en torno a cerrar esa brecha demográfica, ya sea reconociendo la realidad binacional o recurriendo a la limpieza étnica, recalcó.
Elad destacó que los dirigentes de ese país rechazan la primera opción y por lo tanto se inclinan por la expulsión de los palestinos. “Las fronteras de Israel nunca fueron solo una cuestión militar, sino más bien fronteras demográficas que se trazaron en la medida en que el desplazamiento forzado era posible”, estimó.
En ese sentido, advirtió que la violencia sistemática de los colonos judíos tiene como fin obligar a huir a la población de la Ribera Occidental. Tal lógica también explica la demolición de viviendas, la destrucción y el desarraigo de decenas de miles de palestinos de sus hogares bajo falsos pretextos de seguridad, apuntó.
Elad criticó el silencio internacional ante ese sistema de apartheid al considerar que alienta a Israel a pasar a la etapa más peligrosa: el desplazamiento integral de los palestinos.
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