De acuerdo con la comunicación del ente judicial, durante el proceso fueron recopiladas pruebas que dan cuenta de directrices impuestas por los máximo cabecillas de las ACC a las diferentes estructuras armadas a su cargo.
Entre estas se hallaba la identificación y la actuación violenta en contra de toda persona que, en su concepto, se opusiera o denunciara las actividades delictivas que realizaban en la región, por presuntamente colaborar con grupos armados y por control social del territorio.
En cumplimiento de esa instrucción criminal, acotó la fuente, 15 personas fueron asesinadas y dos más desaparecidas, entre ellas una joven de 16 años cuyo paradero aún se desconoce, en hechos ocurridos entre 2003 y 2004 en Villanueva, Monterrey, Aguazul y Yopal, en el departamento de Casanare.
Detalló la nota que Héctor Germán y Nelson Buitrago, conocidos como ‘Martín Llanos’ y ‘Caballo’, respectivamente; Josué Orjuela, alias Solín; y Héctor Hernández, alias Pocholo, jefes principales de la ACC, aceptaron por línea jerárquica en el grupo armado ilegal estos eventos delictivos y se acogieron a sentencia anticipada.
En ese sentido, abundó, el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Yopal (Casanare) condenó a los hermanos Buitrago Parada y a Orjuela Martínez a 26 años y ocho meses de prisión por los delitos de homicidio agravado y desaparición forzada; y a Hernández León a 17 años y 11 meses de prisión por homicidio agravado.
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