Menos de 48 horas después del dramático fallo ante Bosnia y Herzegovina en los penaltis, Gravina deja vacante un cargo marcado por frustraciones históricas: las caídas frente a Suecia en 2018 y Macedonia del Norte en 2022 resuenan como fantasmas que acompañan esta renuncia.
En un comunicado oficial, la entidad confirmó la dimisión y anunció la convocatoria de elecciones para el 22 de junio en Roma. Gravina transmitió su decisión a los principales dirigentes del fútbol italiano, en medio de crecientes críticas y cuestionamientos sobre la gestión federativa.
El ya expresidente agradeció el apoyo recibido y aseguró que continuará colaborando con la federación. Además, se espera su comparecencia ante la Cámara de Diputados el próximo 8 de abril para analizar la situación crítica del fútbol italiano tras este nuevo revés, que privó a la tetracampeona de asistir a un Mundial por tercera ocasión consecutiva.
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