En declaraciones al diario Le Soir, Kallas advirtió que los dichos del mandatario estadounidense tienen peso real y reflejan su manera de pensar, lo que genera preocupación entre los aliados del bloque atlántico.
Es una situación muy compleja porque las palabras del presidente estadounidense ciertamente tienen peso y muestran cómo piensa. Dado que el presidente de Estados Unidos tiene una influencia muy grande, esto es sin duda una señal de alarma, afirmó la alta representante.
La jefa de la diplomacia comunitaria subrayó que este tipo de declaraciones no fortalecen ni a Washington ni a sus aliados, y cuestionó el impacto que puedan tener en la cohesión interna de la Alianza.
Analistas señalaron que las amenazas de Trump responden a su frustración porque la OTAN no apoyó a Estados Unidos en la guerra contra Irán.
Expertos en seguridad europea consideran que, aunque una salida efectiva de Washington sería jurídicamente compleja, el simple hecho de plantearla erosiona la confianza mutua y alimenta debates sobre la autonomía estratégica europea.
Kallas también desmintió que la alianza atlántica haya recibido solicitudes formales de ayuda de Washington para operaciones militares contra Irán, y calificó de infundadas las acusaciones sobre una supuesta falta de apoyo del bloque. Trump, por su parte, tildó a la OTAN de “tigre de papel”.
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