El cardenal agregó en su homilía que este año lavó los pies de 12 niños “pensando en los 175 niños que fueron masacrados en su escuela el día 28 de febrero, cuando se inició el ataque de Estados Unidos a Irán”.
La autoridad eclesiástica, de rodillas, lavó los pies de 12 niños peruanos en la ceremonia realizada en la Catedral de Lima,
“¿Por qué atacar una escuela y matar a 175 niños? Estamos en un mundo que se cree divino y poderoso para destruir las vidas de las personas, y en donde se desprecia al ser humano, especialmente, al ser humano desvalido, al pequeño, al insignificante, al que necesita, más bien, de nuestra ayuda”, añadió.
Castillo criticó a quienes “se creen dioses” y subrayó la enseñanza de Cristo, de que “todos estamos para amar y para servir”, a lo cual agregó que “todos debemos compartir el pan, compartir nuestras vidas y construir un mundo de hermanos”
También recomendó a quienes creen estar por encima de los demás que “aprendan a vivir de acuerdo con la vida sencilla de nuestro pueblo que necesita siempre ayuda mutua y que suscita y vive la ayuda mutua”.
En otra parte del discurso, planteó que “si Jesús, siendo el Hijo de Dios, se anonadó, se autohumilló para darnos vida, no tengamos miedo de perder la vida dándola al servicio de los demás”.
El Cardenal hizo una aparente referencia a las elecciones peruanas del próximo 12 de abril, al pedir “que esta Semana Santa el Señor nos ilumine para tener la sabiduría suficiente para que identifiquemos qué personas pueden realmente servir a nuestro pueblo y qué personas no”.
Agregó que hasta ahí puede lllegar la Iglesia católica y recomienda tener en cuenta “el criterio de Jesús para resolver los problemas, pero ya la forma viene de la conciencia, de la madurez, de que cada uno tome la decisión adecuada que considere la más justa”, y sugirió reflexionar y pedirle a Dios sabiduría para que evitar equivocarse.
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