El 52 por ciento de las empresas en el norte de Cisjordania, en especial en las ciudades de Jenin y Tulkarm, cerraron sus negocios o redujeron su actividad, ejemplificó el analista.
Afana alertó sobre la pérdida de unos 200 mil puestos de trabajo en los territorios ocupados, lo cual afectó a un millón de palestinos que dependían de esos ingresos. También criticó la decisión del gobierno de Benjamin Netanyahu de retener los impuestos que cobra en nombre de la Autoridad Nacional Palestina, una situación que causó una severa crisis financiera a esta última.
Esa situación provocó el impago de los salarios de los empleados públicos y disparó las deudas con los proveedores, subrayó.
Sobre las consecuencias de la agresión contra Irán, el experto señaló que la crisis del combustible y sus altos precios tienen un impacto significativo en todos los aspectos de la vida cotidiana palestina.
A principios de este año, la Federación General de Sindicatos denunció que unos 550 mil palestinos están sin trabajo como resultado de la guerra lanzada por Israel.
Al presentar el informe anual 2025, el secretario general del gremio, Shaher Saad, explicó que la cifra representa 38 por ciento de los 1,4 millones de empleados en la Franja de Gaza y Cisjordania.
Recientemente, la Oficina Central de Estadísticas reveló que el Producto Interno Bruto de Palestina cayó 29 por ciento como resultado del conflicto.
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