De acuerdo con un comunicado difundido por la cartera, el mecanismo no tendrá impacto en las arcas públicas y respeta la soberanía nacional, los requisitos de seguridad y los compromisos internacionales del país.
Precisó que las cuestiones logísticas y técnicas del mecanismo serán aseguradas por el Gobierno estadounidense a través de estructuras especializadas y sin ningún cargo para el Tesoro Público nacional.
Agregó que las personas permanecerán en Kinshasa para garantizar un seguimiento administrativo, de seguridad y humanitario eficaz, y aseguró que el mecanismo no tiene la intención de transformarse en una cuestión permanente, además de que cada situación será objeto de examen individual de acuerdo con las exigencias de seguridad nacional.
La nota señala que la gestión del acceso de los extranjeros al territorio de la RDC se escribe dentro de los compromisos internacionales y regionales en materia de protección de los derechos de los migrantes, así como de la decisión del país de favorecer la dignidad humana y la solidaridad internacional.
Apuntó que, siendo una nación profundamente marcada por las realidades humanitarias, las personas de diferentes nacionalidades que llegarán a la RDC deben ser tratadas con hospitalidad.
Enfatizó que el Gobierno conserva la plena capacidad de decisión relativa a la admisión o no dentro de su territorio, bajo condiciones controladas, en estatus temporales, y cualquier otra decisión será tomada conforme a su legislación.
Asimismo, sostuvo que las decisiones dentro de este mecanismo se ejercen con respeto de las garantías jurídicas previstas por las leyes del país, y remarcó que la iniciativa no constituye un mecanismo de relocalización permanente ni una externalización de políticas migratorias.
Se inscribe dentro de la solidaridad nacional y los imperativos de seguridad interior, aseguró la nota.
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