La medida tiene como objetivo evitar eventuales influencias sobre el electorado sobre todo con sondeos errados o, como ha ocurrido años atrás, distorsionados para favorecer a algún candidato.
El cronograma electoral solo permite por otra parte realizar hasta el jueves próximo las concentraciones de cierre de campaña programados para los días previos a la prohibición.
El mismo día comenzará el llamado silencio electoral, pues tampoco será posible difundir publicidad y realizar cualquier otra actividad proselitista hasta el jueves previo a los comicios del domingo, como dispone la legislación electoral.
Además, se prohíbe el expendio de bebidas alcohólicas desde las ocho de la mañana hasta 48 horas después, a fin de evitar incidentes y afectaciones a la seguridad por el descontrol que suele producir el consumo de esas bebidas.
El JNE advirtió que los infractores serán pasibles de multas y otras sanciones y desplazará inspectores para detectar posibles violaciones de las normas electorales.
El máximo tribunal electoral llamó a respetar las fechas límites establecidas para el cierre de propaganda y los cierres de campaña y junto a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) tienen como objetivo que se desarrolle bajo condiciones de neutralidad y con la mayor cantidad de información verificada.
El domingo más de 27 millones de peruanos mayores de 18 años votarán por un nuevo presidente, aunque, debido a la fragmentación del electorado por la participación de 35 fuerzas en pugna, deberán esperar por el balotaje de junio.
Según las encuestas, ningún candidato a jefatura del Estado logrará la mitad más uno del total de votos, para hacerse de la Presidencia en la primera vuelta electoral.
El domingo serán elegidos 60 senadores y 130 diputados, lo que incluye a un senador y dos diputados elegidos entre los peruanos emigrados, además de cinco representantes para el Parlamento Andino que Perú integra junto a Bolivia, Colombia y Ecuador.
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