Según divulgaron medios libaneses, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, precisó en la red social X que las agresiones impactaron instalaciones médicas, personal sanitario, equipos y almacenes farmacéuticos en territorio libanés.
Ghebreyesus advirtió que estas acciones no pueden convertirse en una práctica habitual y subrayó la necesidad de que la comunidad internacional reafirme de manera inequívoca la protección de los servicios de salud como una obligación global y una responsabilidad humanitaria colectiva.
Asimismo, instó a todas las partes involucradas a respetar el derecho internacional humanitario y garantizar la seguridad de los centros médicos, el personal sanitario y los pacientes. “La atención sanitaria no es un objetivo”, enfatizó.
De acuerdo con las autoridades libanesas, la ofensiva israelí iniciada el 2 de marzo provocó la muerte de mil 461 personas, además de cuatro mil 430 heridos y el desplazamiento de más de un millón de ciudadanos.
Esta escalada ocurre en el contexto de las tensiones regionales vinculadas al conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán, aliado del movimiento Hezbolá.
Israel mantiene presencia militar en zonas del sur del Líbano, algunas bajo ocupación desde hace décadas y otras tras agresiones más recientes.
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