La medida, decretada inicialmente el pasado 24 de marzo por un periodo de dos semanas, continuará durante todo el mes de abril, como parte de un paquete de acciones orientadas a mitigar el impacto del alza internacional de los carburantes, anunció el Ejecutivo en un comunicado.
Las autoridades informaron que se mantendrá el esquema de trabajo remoto en las instituciones del Estado, conforme a las disposiciones previamente establecidas, al tiempo que se garantizará la continuidad de los servicios esenciales y la atención a la ciudadanía.
En el ámbito educativo, la administración derechista de Nasry Asfura detalló que esta semana (del 6 al 10 de abril) se retoman las clases presenciales para la realización de exámenes del primer parcial y, a partir de la próxima, los estudiantes regresarán a la modalidad virtual.
Entre los principales anuncios, el Gobierno confirmó que continuará asumiendo el 50 por ciento del incremento en los precios de algunos derivados del petróleo, con el objetivo de disminuir a la mitad el impacto que estos ajustes tendrían en el consumidor final.
Asimismo, reforzará las acciones interinstitucionales para optimizar la movilidad a nivel nacional, incluyendo la coordinación de horarios laborales y educativos, así como la articulación con el sector privado, agregó la nota oficial.
Junto con los carburantes, muchos productos y servicios experimentaron aumentos de precios, denunciaron asociaciones de defensa del consumidor.
Desde este lunes, el costo de la gasolina regular se elevó a 4,44 dólares el galón, la superior ascendió a 5,04 dólares y el diésel -el derivado más usado en este país centroamericano- a 4,82.
Las nuevas variaciones, vigentes hasta el domingo 12 de abril, consolidan una tendencia alcista que mantiene bajo presión el bolsillo de los hondureños, sobre todo de los más vulnerables, en un país con el 60 por ciento de su población -de 10 millones de habitantes- sumida en la pobreza.
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