Este parecer lo reflejó hoy el medio europeo Preferente, que se refiere al cierre del estrecho de Ormuz, situación que calificó de crítica para varias aerolíneas de relevancia en el mundo.
Señalan que en realidad, el aumento del precio del carburante y la falta de este son la misma cosa: a menos stock, más precio.
Las alarmas se están encendiendo en todo el mundo, empezando por el sureste asiático. Pero ahora también en Europa hay preocupación (Lufthansa dejará en tierra 20 aviones por el combustible).
La responsable de tecnología de Lufthansa, Grazia Vittadini, advirtió que ya hay problemas en algunos aeropuertos menores, sobre todo en Asia, y que esa situación puede extenderse a Europa en un futuro cercano.
Recalcó que cuanto más tiempo esté el estrecho de Ormuz cerrado, más crítica se puede volver la situación.
Lufthansa tiene asegurado el precio del 80 por ciento del combustible para este año, pero eso no significa garantía de suministro, porque Europa se nutre del Golfo Pérsico.
Al margen de que casi todas las aerolíneas tenían asegurado el combustible, el precio pasó de 96 a 197 dólares el barril, mil 840 dólares por tonelada métrica de fuel de aviación. La subida es tal que incluso con un seguro del 80 por ciento del precio las aerolíneas notan cierto impacto.
La compañía en peor situación es Norwegian, que sólo tiene asegurado el 45 por ciento de este año y apenas el 25 por ciento del que viene.
rc/rfc













