Por Orlando Oramas León
Es el líder de la banda Malandra Son, que cultiva ese género tan cubano y resulta el autor de seis de las ocho canciones del disco, que comparte con su hermano Martín, también compositor.
Se trata de un cuarteto que completan Leo Giovanini y Paolo Buscaglia, aunque para su presentación en la sala Hugo Balzo del Auditorio Nacional llegarán recargados.
Rodrigo explicó en exclusiva con Prensa Latina que para la primera presentación en vivo de Malandra reunirán a 11 músicos.
“Vamos a tener guitarra, el tres cubano, maracas y bongó, más de percusión, trombón, violín, piano y coros. Se agrandará la jugada y la sala no tendrá butacas, así que a bailar se ha dicho”, adelantó.
Resulta un hito en la carrera musical del grupo que tiene sus orígenes en La Habana.
“Paolo y yo nos fuimos en 2015 a la capital cubana. Estuvimos un año estudiando música principalmente en la Escuela Nacional de Arte, pero también con músicos particulares, conviviendo con la gente.
A la vuelta comenzamos a juntarnos, a hacer música cubana pero con textos muy uruguayos, muy montevideanos, explica.
Voz y guitarra, Rodrigo Souza reconoce similitudes entre Montevideo y La Habana.
Hay días que si no sabes bien donde está la movida musical. Montevideo parece una ciudad chata, como que no pasa nada. En La Habana sentía lo mismo, pero cuando me empecé a meter en los lugares más profundos, y un montón de propuestas de rumba y música en general, muchos grupos de Son en La Habana Vieja, en Centro Habana, dice.
Reconoce influencias del Buena Vista Social Club, del bajista y cantante Alain Pérez, y de Van Van, que se presenta el próximo viernes en esta capital.
También reconoce a trovadores como Tony Ávila, que ha actuado aquí, de Kelvis Ochoa, por supuesto Silvio Rodríguez; también a cultivadores de la Timba, del Changüi “y de la música que se hace en el oriente de Cuba.”
Mi entrevistado encomia no solo la calidad, también la sencillez de los músicos de la isla antillana.
Afirma que en Uruguay hay buen espacio para la música de la isla caribeña, “porque tiene similitud con lo nuestro acá, que viene también de las raíces folclóricas como ocurre con la Milonga el Tango y el Candombe. “De hecho, el Son comparte la clave con el Candombe”.
¿Sonero o salsero? La pregunta parece sorprenderle aunque tiene pronta la respuesta.
“Siento que soy los dos, porque la Salsa es el avance del Son, más que nada de la Guaracha.
Primero conoció la Salsa principalmente la de Puerto Rico y de Nueva York.
“En ese conocimiento llegué al Son, al Changüí, a la verdadera Rumba que suena en La Habana. Ahora me considero sonero, salsero, rumbero, candombero”. Y concluye: “me siento latino”.
Malandra, el primer disco de Son cubano con factura uruguaya ya está en las redes. Se les puede ver por acá: https://www.youtube.com/watch?v=0s21RGYEnxg&t=137s.
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