La declaración fue ofrecida durante una conferencia de prensa en la que Jovanic detalló que la carga explosiva estaba destinada a una acción de sabotaje contra la infraestructura energética que conecta a Serbia con su vecino del norte.
El marcaje en el explosivo indica que fue producido en Estados Unidos, señaló el director de la Agencia de Seguridad Militar (VBA), citado por medios locales.
Mientras, expertos en geopolítica consultados consideran que, de confirmarse, este hallazgo evidenciaría un patrón de desestabilización energética contra países que mantienen vínculos con Rusia.
El ministro de Defensa serbio informó que unas 140 personas entre policías y militares participaron en el operativo que permitió detectar los artefactos a pocos metros del gasoducto.
Por su parte, el presidente serbio, Aleksandar Vucic, precisó que la carga estaba ubicada cerca del poblado de Velebit, mientras que el canciller húngaro Peter Szijjarto calificó el hecho como un “ataque a la soberanía” de su país.
Las autoridades investigan la participación de un ciudadano extranjero en la planificación del sabotaje, que afectaría el suministro de gas ruso hacia Hungría a través de territorio serbio.
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