En un mensaje publicado en las redes sociales, Conte se refirió a la alarmante amenaza contra Teherán lanzada este martes por el presidente norteamericano, Donald Trump, quien demandó la reapertura del estrecho de Ormuz, pues de lo contrario “toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás”.
“La situación es realmente grave. En cuestión de horas, expira el ultimátum que Trump dio a Irán. No podemos permanecer impasibles. Debemos exigir una acción firme y decisiva a nuestros líderes europeos”, manifestó el político.
“Si los halcones en Washington sugieren una intervención irreparable, Europa debe alzar la voz con una declaración preventiva de firme condena”, expresó, y alertó que “pagaremos caro la postura ambigua”, por lo que se debe “trabajar con otros gobiernos para exigir urgentemente una declaración conjunta de condena”.
Por su parte el ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, alertó en esta jornada que la humanidad enfrenta un peligro sin precedentes, ante el agravamiento de la ilegítima guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En una entrevista concedida al diario Corriere della Sera, Crosetto aseveró que se trata de “una guerra decidida por dos partes sin debate ni legitimidad internacional” y “el riesgo es la locura, pues lo que estamos viviendo es un conflicto donde cada acción provoca una reacción de mayor envergadura”.
El ministro destacó que la agenda del presidente norteamericano Donald Trump “está dictada por el deseo de ganar rápidamente, sobre todo porque tendrá que lidiar con las elecciones de mitad de mandato” y consideró que “esta guerra también está poniendo en riesgo el liderazgo mundial de Estados Unidos”.
“Sé que la humanidad nos ha demostrado que no hay límites para la locura”, ya que “fueron seres humanos como nosotros quienes decidieron que incluso Hiroshima y Nagasaki eran aceptables para poner fin a un conflicto”, manifestó en relación con los ataques nucleares de Estados Unidos contra esas ciudades japonesas en 1945.
“Espero que todos comprendan lo que estamos viviendo, pues esta es una situación sin precedentes en las últimas décadas”, con “una serie de problemas críticos que se acumulan y se perpetúan, cada vez más difíciles de resolver”, y “temo que lo que ya es dramático pueda empeorar aún más”, agregó Crosetto.
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