De acuerdo con la revista Annals of Internal Medicine, los pacientes que tomaron fluvoxamina informaron una mejora constante en la fatiga y en la calidad de vida durante 60 a 90 días con pocos efectos secundarios.
Un equipo de investigación global, codirigido por la Universidad McMaster, Canadá, midió los cambios utilizando una escala estándar de gravedad de la fatiga.
La fluvoxamina produjo una reducción significativa de la fatiga al día 60, con una mejora continua al día 90, y también cambió la calidad de vida general.
Una limitación importante del estudio fue la ausencia de evaluación de antecedentes de depresión. Por lo tanto, no se puede determinar si el efecto del tratamiento se debió a un efecto directo sobre la fatiga persistente por Covid-19 o a un efecto sobre la depresión basal.
Según la literatura médica, «la fluvoxamina se utiliza para tratar el trastorno obsesivo-compulsivo (pensamientos molestos que no desaparecen y la necesidad de realizar ciertas acciones una y otra vez) y el trastorno de ansiedad social (miedo extremo a relacionarse con otros, o a actuar delante de ellos que interfiere en la vida normal)».
Dicho fármaco pertenece a una clase de medicamentos llamados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y su acción consiste en aumentar la cantidad de serotonina, una sustancia natural del cerebro que ayuda a mantener el equilibrio mental.
oda/joe













