La dupla asiática convirtió la final en un ejercicio de temple y exactitud y disparo a disparo, como un metrónomo infalible, fue edificando una marca histórica de 487.7 puntos, también récord del orbe en la categoría juvenil, que estremeció las galerías granadinas.
En el duelo por el título, Palak firmó 243.0 unidades y Mukesh aportó 244.7, combinación perfecta para quebrar registros y voluntades. Detrás, la pareja china de Qianxun Yao y Kai Hu aseguró la plata con 484.8, mientras Hungría, con Veronika Major y Akos Karoly Nagy, se llevó el bronce (414.9).
El aviso había llegado desde la clasificación: los indios fueron segundos con 581-17x, solo superados por China (586-23x). En la final, sin embargo, elevaron la puntería y el carácter competitivo hasta niveles de récord.
Palak, de apenas 18 años, ya había anunciado su irrupción con oro en los Juegos Asiáticos de 2023 y una cuota olímpica para París 2024, mientras Mukesh, campeón mundial juvenil, confirma su proyección como una de las manos más firmes del futuro inmediato.
De esta manera, India inauguró su campaña en Granada con un golpe de autoridad: un oro que no solo pesa en el medallero, sino que marca el compás de una generación que dispara con precisión y sueña en grande.
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