Desde el Salón Sol del Perú, en el Palacio de Miraflores, sede de Gobierno, la mandataria dialogó con los representantes de las distintas denominaciones del sector en el país, quienes le propusieron crear una mesa de trabajo para explorar cómo sus espacios pueden contribuir a sanar las heridas del bloqueo económico.
En la propuesta para atender a la población más vulnerable participaría también la Vicepresidencia Social y las comunidades religiosas católica, islámica, evangélica, anglicana y judía, existentes en la nación.
Rodríguez ponderó la iniciativa y puso a su disposición las instancias institucionales para trabajar en función de esta causa, dirigida, según la propuesta, a la convivencia pacífica y la asistencia humanitaria.
Se trata de “servir al prójimo y, sobre todo, al que más lo necesite”, puntualizó la jefa de Estado, quien anunció que mañana hablará al país para ratificar la exigencia del levantamiento de todas las sanciones contra la República Bolivariana.
En las últimas semanas, la mandataria ha reiterado la necesidad de que su homólogo estadounidense, Donald Trump, levante el bloqueo y las medidas coercitivas unilaterales que pesan sobre la economía venezolana y repercuten de manera negativa en la calidad de vida del pueblo.
Lo que llaman situación humanitaria “son las heridas sociales y económicas dejadas por el bloqueo económico contra Venezuela”, subrayó.
Veamos la manera en que todos los espacios religiosos puedan “ayudar a sanar las heridas de los más vulnerables y atender las necesidades de quienes más lo necesitan”, remarcó.
La dignataria destacó la idea de que con esta mesa de trabajo se puedan diseñar propuestas desde las distintas denominaciones religiosas para la atención de la población mediante la operatividad en los centros de salud, educación y en atención social.
Calificó la iniciativa de “espacio común” y dio la bienvenida porque “aquí nos vamos a encontrar juntos”.
Además dijo ver el foro interreligioso como un espacio por excelencia donde “no tengan cabida posturas políticas”, sino que todos estén unidos para atender a Venezuela como un solo país.
Pidió, en ese sentido, que este foro contribuya a sanar expresiones de intolerancia y odio para poder recuperar caminos y “unirnos en torno al desarrollo armónico, económico y social” del país.
Destacó que el pueblo venezolano es profundamente de fe y conviven en una nación con pluralidad religiosa, donde existe “culto y libertad de religión”.
El secretario general de la Conferencia Episcopal Venezolana, monseñor José Antonio Daconce, reconoció al intervenir las “muchas necesidades” existentes en lo social y añadió que solo los mueve la fe en atender a esos hombres y mujeres que tanto lo necesitan.
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