En la rural significó 5,29 quetzales (0,70 centavos de dólar), detalló el Instituto Nacional de Estadística (INE), citado por el diario Soy 502, que confirmó una presión inflacionaria desde el inicio del presente año.
La tendencia continuó en marzo último, con valores que alcanzaron los 930,52 quetzales (casi 122 dólares) el costo para una persona en la primera región y 718,60 (cerca de 94 dólares) en cuanto a la segunda, amplió.
Esto ocurre –precisó el reporte- en un contexto de incremento sostenido en los precios de los combustibles provocado por el conflicto en Oriente Medio.
Analistas cuestionaron tiempo atrás la metodología aplicada y descartaron que estos cálculos sean confiables, pues no reflejan la realidad del costo de vida. Hay un interés –señalaron- por evidenciar un ritmo inflacionario menos lento.
Este a nivel nacional se situó el mes pasado en 2,50 por ciento, cifra que representa una aceleración de 0,94 puntos porcentuales contra el 1,56 de febrero, según el propio medio.
El Índice de Precios al Consumidor confirmó que impactaron las divisiones de transporte, con 0,74 por ciento, y alimentos 0,19 por ciento.
Los cinco productos con incidencia positiva —al alza— en marzo fueron la gasolina, el diésel, la carne fresca de res, tomates y limones, describió, siempre en base a datos del INE.
El presidente del Banco Central, Álvaro González, explicó que “mientras el conflicto (internacional) sea temporal, se estaría en presencia de un típico choque de oferta externo, el cual tiende a corregirse en la medida en que disminuye la causa que lo provocó”.
Guatemala cerró el período anual anterior con un crecimiento del producto interno bruto de 4,1 por ciento y para 2026 se estima una subida en el rango de 3,5 al 4,1, con las remesas como principal motor.
La inflación se proyecta dentro de la meta del Banco Central, en torno al 3,5 por ciento, lo que –de acuerdo con entendidos- ayuda a mantener el poder adquisitivo relativo.
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