El abogado, del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, alertó sobre posibles violaciones graves en ese tipo de casos, como desapariciones forzadas.
Este martes, 22 pescadores del barco Don Maca regresaron a la ciudad de Manta y denunciaron que su embarcación fue bombardeada en altamar, presuntamente por militares estadounidenses.
Los tripulantes relataron a la prensa local que el ataque ocurrió el 18 de marzo, mientras realizaban faenas de pesca.
Según sus testimonios, drones sobrevolaron la nave antes de una explosión que provocó un incendio.
“Nos esposaron, nos pusieron la capucha (…) y de ahí viene el bombardeo del barco”, afirmó uno de los pescadores, quien aseguró que fueron trasladados a un guardacostas extranjero antes de que la embarcación fuera hundida.
Tras el incidente, los pescadores fueron rescatados cinco días después por la Armada de El Salvador, que facilitó su retorno a Ecuador.
Bastias sostuvo que estos casos, recopilados a partir de testimonios, incluyen detenciones e incomunicación de tripulantes, lo que podría configurar como desapariciones forzadas.
Además, advirtió que al menos ocho pescadores permanecen desaparecidos y se presume que estarían en aguas de El Salvador.
El abogado pidió a las autoridades ecuatorianas instalar mesas técnicas para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades, así como a la Fiscalía abrir investigaciones por este presunto delito.
Hasta el momento, ni la Cancillería ni las Fuerzas Armadas de Ecuador ni ninguna otra entidad estatal ha emitido un pronunciamiento oficial sobre estas denuncias.
Los hechos mencionado se dan en medio de las operaciones militares conjuntas entre Ecuador y Estados Unidos, efectuadas en el Pacífico como parte de las acciones contra el tráfico de drogas.
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